Sobre la transicion española
La transición española ha dejado intactos todos los poderes, tanto miltares, policiales,
como judiciales, económicos y políticos de la oligarquía franquista, solo se ha permitido que
sectores más moderados del capitalismo español accedan a una parte del pastel, podemos
señalar a estos sectores con nombres y apellidos, el grupo PRISA, la burguesía periferica
como PNV, CIU, BNG, y sobretodo un partido, el PSOE. Este partido gracias a los millones
de dólares — vía Willy Brandt(*) — que recibió de la CIA, pudo refundarse y optar a la
alternancia de gobierno de España, previo abandono del marxismo. Es por lo tanto cierto
que para estos sectores de la burguesía española; la transición fue perfecta.
También debemos decir que no solo los millones de dólares hicieron posible esta
operación, fue necesario la traición a los sectores más combativos, más organizados y
capaces del estado español, por los que en teoria debían defendernos, me estoy refiriendo al
PCE, más concretamente a Santiago Carrillo, aunque hoy es la fecha que ningún mienbro del
Comité Central del PCE de aquelos años haya escrito una palabra de autocrítica., decir que
también los sindicatos principalmente CC.OO, y UGT, tienen mucha culpa de esta traición,
este crimen se culmina con el último acto apoteosico; “Los pactos de la Moncloa”, el 25 de
octubre de 1977.
Aquí nunca hubo una transición, esa palabra no tiene ningún significado para muchos
de nosotros que luchamos y seguimos luchando por un mundo más justo y más democrático,
la transición es una invención de Victoria Prego respaldada por todos los corifeos mediáticos
de este solar patrio. Tampoco es cierto que nosotros, las víctimas vivas del franquismo,
lucháramos por la democracia burguesa, — hoy en el poder — la inmensa mayoría de los
luchadores contra el franquismo luchábamos por un mundo diferente, luchábamos para
cambiar el sistema, a nosotros nadie nos tiene que agradecer haber conseguido esta bazofia
que nos rodea, para nosotros la Historia no ha terminado, seguimos luchando y seguiremos
haciéndolo hasta el final de nuestras vidas.
Para los más jóvenes es necesario que conozcáis de primera mano lo que nos
aconteció a esta generación que ya peinamos canas, —una generación nacida en la
posguerra que sin sufrir los horrores de la contienda nos tocó sufrir sus consecuencias—
antes de que contraigamos Alzheimer o nos lleve la parca para siempre.